Lo que aprendí de la bulimia…

Hoy, que respeto tanto mi físico y mi bienestar, me aterra recordar aquellos años cuando trataba a mi cuerpo como a un juguete que podía romper.

Mi única obsesión era evitar los kilos de más, y la prohibición constante de las dietas de todo lo que me parecía rico, me causaba aún más compulsión. En medio del dilema, sólo veía una solución: comer lo prohibido por las dietas (todo lo rico que engordaba) y vomitar. De esta forma podía disfrutar sin consecuencias. Parecía tan sencillo…

Lo que la bulimia reflejaba sobre mí era mi falta de amor por mi misma, combinado con no saber hacerlo diferente. Mi falta de amor por mi misma me hacía tener una tolerancia alta ante la autoagresión. Si hubiese tenido un autoconcepto elevado, si me hubiese querido y respetado, jamás me hubiese atacado así. Por eso hoy por hoy, uno de los pilares de mis programas es reforzar la autoestima. 

Y después entraba una parte que también es importante: no sabía hacerlo diferente. Si en ese entonces tuviera los conocimientos que tengo hoy, no vería la necesidad de vomitar nada. Hoy por hoy como sin prohibiciones, y no tengo problemas para mantener mi figura ideal. Tengo, eso sí, mi propio sistema – pero no tiene nada que ver con una dieta (que solo genera rebotes). Me cuido, me nutro, como lo que quiero, y lo mejor de todo es que…no engordo. Ya nada me estresa: ni salir de viaje, ni ir a restaurantes o fiestas, ni comer pizza y después pastel…todo esto antes era fuente de ansiedad, porque no sabía controlarme, y no sabía lo que se hoy sobre la comida. Hacía trampa porque pensaba que no había otra manera.

Daría lo que fuera por poder volver al pasado, abrazarme, y enseñarme todo lo que hoy se, darme mi propio programa… Ojalá hubiera podido compartir conmigo el maravilloso poder de la mente, el coaching, y la Programación Neurolingüística ¡me habría parecido todo tan fascinante y útil!

Y ya sé que él hubiera no existe. Pero aquí me tienes diciendo…”si esta moda de la comida sana hubiese existido cuando yo era joven” hoy veo pura chamaca concienciada, haciendo detoxes de jugos y recetas veganas en sus redes sociales y me digo… ¿a poco no andan en un canal mucho más elevado? HUBIERA preferido ser millenial.

Las tendencias han cambiado, pero no me quejo: ¡qué bueno! Porque todos hemos evolucionado, gracias a la información nueva con la que hoy contamos y los medios de difusión que antes ni existían (gracias, Youtube). Lo importante no es clavarse en los errores del pasado si no aprender de ellos, por más cliché que suene. Mi desorden alimenticio fue lo que me obligó a buscar el orden, y no paré hasta encontrarlo.

¿La solución a la trampa de “todo lo que me gusta engorda”? entender que adelgazar es un proceso multifactorial – biológico, emocional, y mental – y no caer (de nuevo) en el error de las dietas. Hace mucho que me fugué exitosamente de esa cárcel llamada “dieta” y rompí con mi relación tóxica… con la comida  (de los hombres hablamos en este blog). Y mi sistema – que tardé una vida en desarrollar, y unos años en formalizar y poner en práctica (respeten que una ya va acumulando sus añitos…)– está disponible si quieres lograr lo mismo que yo (aquí). Lo mejor de todo es que cuando no hay prohibición, no hay dificultad…por eso mi web no podía llamarse de otra forma: adelgazaresfacil.com. Búscame y hablemos acerca de cómo tu también puedes lograrlo. Te abrazo…DTB.

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